
Ese es el título de la última novela que aún no he cerrado. Bueno, la he terminado en falso, pues a toda velcidad, con el tiempo en contra y el blog semiabandonado, he escrito deprisa. Quería mandarla a un concurso literario que cerraba por estas fechas. Creoq ue ha quedado bien, aunque ahora la repasaré y descubriré errores. Estos me dolerán en el alma, más aún sabiendo que alguien los lee. Espero que sean mínimos, pasables.
También he dedicado el tiempo a leer el último manuscrito de mi amigo César Fernández. Tiene su estilo, su profesionalidad y su buen hacer. Cada vez se supera, como debe ser en un autor. Nuestro siguiente escrito muestra lo que hemos aprendido creando la anterior.
Otro amigo, Miguel Luis Sancho, ha comenzado a escribir otra novela. Tiene buena pinta. He leído cinco capítulos y estoy deseando seguir. Engancha.
Como veis, la vida sigue.