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martes, 2 de junio de 2015

Firma en la Feria del Libro de Madrid

Ya está confirmado. Muy pronto, el domingo 7 de junio, a las 17:30, estaré en la caseta de la Editorial Palabra (230), firmando mis libros. Un bosque para ti sola, No escribas sobre tu muerte, El pozo de los mil truenos, El auténtico Grial, Un belén muy vivo, El libro de Sykem, etc. Espero que nos veamos por allí y que el tiempo acompañe, sobre todo las temperaturas.

sábado, 14 de abril de 2012

Reseñas de mis libros.

He encontrado una página de las bibliotecas escolares de Andalucia. En ella se pueden ver unas cuantas reseñas de mis libros, para tenerlas juntas. Os dejo el enlace, por si os interesa.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Reseña de la revista Cálamo

Hace un tiempo, la revista Cálamo sacó una larga reseña sobre tres de mis libros, aquellos que se ambientan en una hipotética Edad Media. Me gustó bastante el análisis de Francisco Crosas. Ahora os la dejo al completo.
Ficciones medievales


Francisco Crosas. Universidad de Castilla-La Mancha.

ROMANO, Julio César, El libro de Sykem, Madrid, Palabra, 2009; El auténtico Grial, Madrid, Palabra, 2007; El pozo de los mil truenos, Madrid, Palabra, 2006.

Hace unas semanas supe del autor, colega nuestro, a través de facebook Después, consulté su blog (http://novelainfantilyjuvenil blogspot com/) Aunque la Literatura juvenil no es mi fuerte, me sentí atraído por tres novelas suyas de ambientación medieval (http:// www clubdellector com/fichalibro php?idlibro=8175)

Me pudo la deformación profesional. Se trata de tres narraciones medievales en un sentido muy lato No busquéis ahí novela histórica ni exactitud en la ambientación Pero, en lo esencial, el mundo que rodea a Cálimo, Yago y Rodrigo, protagonistas de los tres relatos, es sustancialmente el del imaginario romántico-medieval, que sigue vigente en la Literatura y el mundo audiovisual y que, como demuestra el sostenido boom de la novela histórica medievalizante, nos sigue fascinando.

Son tres novelas ágiles, llenas de acción; especialmente –gustará más a los lectores jóvenes–, El pozo de los truenos, la más cinematográfica de las tres El denominador común es su género: se trata de narrativa épica, con los ingredientes de siempre: héroe, colectividad afligida por un mal del que debe triunfar y subtramas de amistad y enamoramiento, que humanizan al protagonista. La épica sigue siendo fecunda, como lo son la peripecia y el viaje, materiales narrativos también presentes en estos relatos Solo en El pozo la fantasía y la magia lo son también, por lo que podríamos caracterizarla como fantasía épica Las otras dos están más cerca de la novela clásica de aventuras, con la que tantos que hemos tenido una infancia feliz nos acercamos al fascinante mundo de los libros.

La Modernidad fue edípica, mató al padre. La postmodernidad, huérfana, necesita recuperar sus ancestros y la tradición cultural, en el sentido más amplio y positivo de la expresión Y los héroes son parte sustancial de esa tradición La idea no es mía Se la robé, allá por 1985, al filósofo Alejandro Llano, cuando me fascinó en una conferencia pronunciada en Barcelona ante varios centenares de universitarios

Por el argumento, me quedo con El auténtico Grial, si bien la más perfecta de las tres es, sin duda, El libro de Sykem Auguro al autor, que tan bello nombre parlante tiene (no es un pseudónimo), una fecunda carrera literaria Seguimos necesitando que nos cuenten quiénes somos, seguimos necesitando a los héroes.

SINOPSIS

El pozo de los mil truenos

Desde la partida de su padre, el último caballero de la Orden del hierro forjado en negro, Rodrigo, su madre y sus hermanos habían vivido malos tiempos Se hablaba de bestias terroríficas y de un lugar en el que se escondían todas ellas, el pozo de los mil truenos Pocos habían regresado de la batalla y el gran caballero había quedado atrapado allí Rodrigo no podía esperar más; anhelaba salir en su busca, pues aún tenía esperanza de encontrarlo.

El auténtico Grial

El Santo Grial –el cáliz que utilizó Jesucristo en la Última Cena– corre peligro A pesar de los caballeros de la Orden del Santo Grial, un grupo de misteriosos enemigos, los caballeros grises, procuran hacerse con él y con el extraordinario poder que se le atribuye desde antiguo El joven

Yago, siempre a la espera de una aventura que cambie el rumbo de su apacible existencia, se verá envuelto en esta lucha a muerte entre el bien y el mal

El libro de Sykem

Las cuatro ciudades que formaban el magnífico reino de Sykem viven ahora de forma independiente: lejos quedaron los antiguos tiempos de gloria de los grandes reyes En estos momentos, Ásem, el perverso rey de las Islas, ha atacado la mayor de las cuatro ciudades hasta hacerse con ella Según antiguos vaticinios, será necesario un descendiente de los antiguos reyes –eques sine nomine– para devolver al reino su esplendor.

Revista Cálamo FasPe nº 57 -abRil-.junio 2011 - Página 29

jueves, 17 de diciembre de 2009

El libro de Sykem


Os dejo la portada del libro. Ya os daré más noticias sobre un nuevo libro, Cerebro y medio.

miércoles, 9 de julio de 2008

Próximamente

Muy pronto encontraréis un nuevo libro en las librerías. Es una novela juvenil de aventuras que os gustará, seguro. Os pongo elprimer capítulo como anticipo:

La ciudad de Sykem

Si hubieras visitado la ciudad de Sykem seis meses antes, caballero sin nombre, hubieras encontrado la mejor de las ciudades imaginable. Sus murallas se elevaban hasta el cielo por el lado sur, este y oeste. Por el norte un enorme corte en una montaña inaccesible las protegía. Las murallas estaban construidas con piedras cuadradas de dimensiones extraordinarias y acopladas sin necesidad de ninguna argamasa. Entre sus junturas era imposible que ni un alfiler penetrara. Cada diez metros se montaban sobre ellas torres de vigía por donde un arco podía defender la cercanía de cualquier enemigo atrevido que se situara al otro lado del profundo foso. Más allá, grandes campos de labor regados por dos ríos que se bifurcaban ante la puerta principal de la ciudad desde un torrente de agua que manaba por debajo de la ciudad. Los pozos que había en su interior daban fe de la pureza del agua, fresca hasta en las épocas de mayor calor.

Si hubieras visitado la ciudad de Sykem seis meses antes, hubieras apreciado cualquier sábado el mayor de los mercados de todas aquellas ciudades que la rodeaban. Se reunían allí los mayores comerciantes de lino, trigo; había panaderos, herreros. Las mejores armaduras de fiesta se fabricaban allí, en el barrio de Herrería, bajo el muro del oeste. El fuego de las fraguas duraba todo el día y toda la noche, algunos presumían de conservar aquel que encendieron sus antepasados cinco generaciones antes. También llegaban las mejores frutas y pescados de río y de mar. A solo diez leguas de distancia estaba el primer puerto y también pertenecía a los límites de la gran ciudad. Estaba más al norte, rodeando la escarpada montaña inaccesible sobre la que se asentaba el resto de la muralla.

Si hubieras venido antes, caballero sin nombre, hubieras encontrado el mayor y más elaborado palacio con sus cinco jardines colgantes que servían de techo y cubierta contra la lluvia. Se alzaban engarzados en la montaña y con escaleras de caracol que los comunicaba uno con otro. Desde el último y más alto de ellos se veía hasta el mar en los días sin bruma. Lo habían creado los mejores jardineros de los reyes antiguos. Se regaban con una cascada que caía desde la montaña, con un sistema de pequeños riachuelos que descendían con un nuevo salto de plataforma en plataforma. En el último, un pequeño lago servía de almacén de agua para las épocas de verano. De las cornisas caían plantas colgantes que servían de cortinas naturales. Había plantas trepadoras que hacían el recorrido contrario a las colgantes, subían por la prominencia aferrándose a las escarpadas paredes. Árboles de todas las clases conocidas y con un clima casi especial por cada terraza, desde el más caluroso para los cactus y plantas del desierto del piso más elevado hasta el calor húmedo de la selva del primero y más cercano al techo del palacio. Para que los reyes ascendieran, existía un elevador con elefantes que subían o bajaban las cestas transportadoras despacio.

Si hubieras venido antes, hubieras visto el palacio más rico de aquella época, con doscientas habitaciones, cuarenta salones y la sala del trono con suelo de mármoles con incrustaciones de oro y tapices de las grandes batallas bordados en oro y plata. En los pasillos los retratos de los reyes antiguos, desde el primero, el gran unificador de todas las cuatro ciudades, hasta el último, Anica el Hermoso, que murió sin descendencia directa. Entonces comenzó el nuevo tiempo de los reyes independientes, uno en cada una de las grandes ciudades que antes formaban el reino. La gran capital había sido Sykem.


OS SORPRENDERÁ EL FINAL.