Aquí encontrarás reseñas de libros juveniles e infantiles y algunas noticias sobre mis propios libros.
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viernes, 31 de mayo de 2019
miércoles, 22 de mayo de 2019
Firma en la Feria del libro de Madrid

Sí, vuelvo a la Feria a firmar. Esta vez de la mano de la editorial Brief. Allí podrás llevarte firmados por mí ejemplares de La cueva de los Doblones o de Quien vigila tus sueños. Me hace ilusión este regreso después de un par de años.
Será en la caseta 157 de ASSOCIACIÓ D'EDITORS DEL PAÍS VALENCIÁ.
Día 1 de junio de 6;.00 a 8:00
Te espero.
miércoles, 22 de abril de 2015
Invitación a la firma de libros en la IV Feria del libro de Boadilla del Monte
Como no se ve muy bien la imagen de la invitación, añado los datos:
Sábado 25 de abril 17:30
En la Glorieta Virgen María.
Allí nos vemos.
Sábado 25 de abril 17:30
En la Glorieta Virgen María.
Allí nos vemos.
domingo, 19 de abril de 2015
Firma en la Feria del libro de Boadilla del Monte (Madrid)
El sábado 25 de abril estaré en la Feria del libro de Boadilla del Monte por la tarde, en una caseta de la editorial Brief. Allí os podré firmar ejemplares de La cueva de los Doblones y Quien vigila tus sueños. Espero que nos veamos allí.
Firma en la Feria del libro de Boadilla del Monte (Madrid)
El sábado 25 de abril estaré en la Feria del libro de Boadilla del Monte por la mañana, en una caseta de la editorial Brief. Allí os podré firmar ejemplares de La cueva de los Doblones y Quien vigila tus sueños. Espero que nos veamos allí.
lunes, 9 de junio de 2014
Visita al Colegio Divina Pastora de Getafe

El miércoles 4 tuve la suerte de visitar el Colegio Divina Pastora de Getafe. me invitaron para una sesión, pues habían leído dos de mis libros. La cueva de los Doblones y Quien vigila tus sueños, ambos dela editorial Brief. Me lo pasé estupendamente con ellos, firmas de libros, papeles e incluso manos, como si hasta ellos llegara un espléndido futbolista. Los profesores, que nos trataron muy bien, saben que la visita de un autor anima a leer, escribir y ver sobre todo que detrás de un libro hay una persona de carne y hueso con preocupaciones y vida propia.
He dicho que "nos trataron", en plural, porque tuve otro privilegio más, allí llegué junto con César Fernández García, también invitado. De él se habían leído El desafío de la leyenda.
Como siempre, aprendimos lo que gusta o disgusta a nuestros jóvenes lectores.
os doy gracias desde aquí.
jueves, 17 de octubre de 2013
Crítica de Quien vigila tus sueños.
Os dejo una crítica muy extensa sobre Quien vigila tus sueños, unos de mis últimos libros publicados por la editorial Brief. Es de la revista Lletres Valencianes. Se agradece mucho.
lletres valencianes / crítica 23
MONSTRUOS INÉDITOS
La colección
«Historias con miga» incluye entre sus características una serie de actividades
con el propósito de que los jóvenes lectores estudien las particularidades propuestas
por el texto. De esta manera se los intenta iniciar en el arte del análisis y
el razonamiento.
Julio César
Romano Blázquez es un escritor que proviene del mundo de la educación y que
alterna desde hace años su labor docente con la literatura infantil y juvenil.
Autor de más de una docena de novelas y relatos, César Romano nos entrega, por
medio de la Editorial Brief, una novela de suspense que consigue llevar al
lector más allá de los cauces habituales de la escritura. Dentro de su manera
de enfocar la narrativa fantástica, el autor dedica gran parte de sus libros a recuperar
valores sociales que hoy en día están en retroceso. Así, esta novela ensalza
valores tan importantes como la solidaridad, la obediencia, el amor y la
amistad.
Quién vigila tus
sueños es un relato donde el mundo real se pierde dentro de un mundo
fantástico. Dos mundos en paralelo donde las historias interactúan entre sí
llevando de la mano el quehacer de los protagonistas.
Francis y Alba
son compañeros de colegio que, por sus características personales y familiares,
son apartados sistemáticamente del grupo. Cierto día, Francis, quizás entre
sueños, recibe la visita de un enano de
barbas azules que le nombra nuevo guardián de todos los sueños que puedan
producirse en el mundo.
Para conseguir el título de Guardián de los Sueños,
Francis tiene que demostrar su valía y, teniendo como guía el libro de Gram,
debe introducirse en un mundo de terror habitado por monstruos y bestias
desconocidos; sombras del pasado que quieren conquistar el mundo de los sueños.
Aunque el carácter de los jóvenes es valiente y
capaz de desafiar todo tipo de adversidades, para enfrentarse a los problemas
que les aguardan, deben ser mucho más fuertes; de lo contrario, pueden sentirse
abocados a la desesperación. Así, los dos jóvenes, ayudados por un conocido
escritor, lucharán contra todas las pesadillas que aterrorizan a las personas
para impedir que lleguen a devorarlas por completo.
Las Carnelias, las Idelias y otros monstruos
horribles no son más que la representación de las propias congojas y temores
que a menudo salen al paso tanto de los protagonistas como de las personas que
se dejan amedrantar. No obstante, la valentía de los dos jóvenes logrará
arrojar a los monstruos malignos al abismo.
Para
superar los problemas que les salen al paso, Francis y Alba deben poner en
práctica las enseñanzas recibidas en el seno familiar. Almudena, madre de
Alba, ha tenido que luchar mucho en la vida debido a la ausencia de su esposo.
Así pues, las dificultades han sido habituales en la vida de Alba que, desde
muy pequeña, no ha tenido padre, lo que ha contribuido a hacer de ella una
personita con madurez suficiente para afrontar cualquier emergencia. Por otra
parte, tenemos a Clara, la madre de Francis, que, aun teniendo esposo, ha
tenido que luchar contra esos otros conflictos que suelen surgir en la vida
cotidiana.
Vemos
en esta novela cómo el deseo de superación de los protagonistas y su propio
coraje serán los ingredientes necesarios para llevar a buen término la
aventura de hombres contra monstruos.
Mª
TERESA ESPASA
jueves, 13 de junio de 2013
Firmo el sábado en la Feria del libro (caseta 229)
Me he quedado para el último fin de semana de la feria, para el final. El sábado por la mañana, de 11:30 a 14:00 (caseta 229) estaré firmando ejemplares de cualquiera de mis libros, pero sobre todo de los últimos, Un belén muy vivo (aunque es la época de calor) y Quien vigila tus sueños.Como ya he comentado, son días de Feria y de fiesta, con mayúsculas.
domingo, 10 de marzo de 2013
Reseñas de Quien vigila tus sueños y de La cueva de los Doblones

Ha salido una buena reseña de Quien vigila tus sueños en la página web Libro abierto, publicación de información y apoyo a las Bibliotecas Escolares de Andalucía. Está bastante bien. Es extensa y se nota que quien la ha escrito se ha leído el libro y se ha molestado en hacerla.También os dejo otra de La cueva de los Doblones en el Canal Lector.
martes, 12 de febrero de 2013
Noticias dispersas
Pues como dice el título de la entrada, noticias dispersas. Hay alguna reseña nueva de Quien vigila tus sueños. También ha salido en la revista Delibros del mes de febrero. Me ha dicho la editorial Brief que ha enviado el libro al certamen de premios de la CCEI. A ver si hay suerte y estamos en la lista de honor.
Por otra parte, estoy corrigiendo algunas novelas que andan por el cajón. A ver si comienzo a moverlas en las editoriales. Quizás estoy un poco desanimado con respecto a su futuro.
¿Alguien me quiere comprar los derechos de alguna? Así acabaremos los autores.
Lo que más deseo es poner mi cabeza en una nueva novela, eso sí es disfrutar. Aún no tengo una idea y menos todavía un guión. Necesito pensar.
Por otra parte, estoy corrigiendo algunas novelas que andan por el cajón. A ver si comienzo a moverlas en las editoriales. Quizás estoy un poco desanimado con respecto a su futuro.
¿Alguien me quiere comprar los derechos de alguna? Así acabaremos los autores.
Lo que más deseo es poner mi cabeza en una nueva novela, eso sí es disfrutar. Aún no tengo una idea y menos todavía un guión. Necesito pensar.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Cubierta de Quien vigila tus sueños
Ya está aquí la cubierta. A finales de mes estará impreso. Quien vigila tus sueños está a punto de salir a la luz. Como siempre, es un nuevo libro esperado y con ganas de tenerlo en las manos. Estoy contento del resultado final. Hay que reconocer el trabajo de edición. Como sabemos, lo primero que vemos en una librería es el lomo, es decir, el título. si este llama la atención, lo cogemos y vemos la portada, la ilustración como primer paso al libro, después leemos la contraportada, el resumen, la historia del autor. El trabajo está bien hecho para que el lector llegue al texto. Las ilustraciones interiores también. Incluso contiene ejercicios finales para reflexionar.
El dibujo de la portada es de los tres protagonistas enfrentándose a la terrible "Sombra del pasado". Es una de las bestias del libro de Gram, junto a los alibatores, las idelias, etc.
Espero que os guste.
El dibujo de la portada es de los tres protagonistas enfrentándose a la terrible "Sombra del pasado". Es una de las bestias del libro de Gram, junto a los alibatores, las idelias, etc.
Espero que os guste.
miércoles, 19 de septiembre de 2012
Sinopsis de Quien vigila los sueños
Sinopsis de Quien vigila los sueños
Cuando Francis, un chico de trece años tímido y tranquilo, recibe
la visita nocturna de un enano de barbas azules no se imagina nada de lo que le
espera. Será el nuevo guardián de los sueños y su principal misión consistirá
en proteger nuestro mundo de las bestias que intentan colarse en él. Para ello,
tendrá como guía El libro de Gram y
contará con la ayuda de su amiga Alba y de su vecino escritor. Los tres
personajes deberán luchar contra sus propias pesadillas, pero solo quien vigila
sus sueños podrá hacerlos regresar.
El afán de superación, la valentía, la solidaridad y la
fuerza de la unión familiar son algunos de los temas que confluyen en esta
trepidante novela donde la aventura, el suspense y la fantasía se dan de la
mano.
Pronto llegará.
viernes, 7 de septiembre de 2012
Boceto para la nueva novela Quien vigila tus sueños.
Os dejo el boceto de los personajes de Quien vigila tus sueños. Como veis, la edición avanza y espero que pronto lo pueda tener en mis manos. Como siempre, hay que tener paciencia. Creo que la ilustración está bien, tiene movimiento, vida, algo indispensable para una novela de acción. ayudará y mucho a la lectura, como debe ser. Si queréis leer el primer capítulo, que publiqué en el blog, pinchad aquí. El primer título que le puse Los guardianes de los sueños, lo cambié. Ya sabéis el motivo.
viernes, 3 de febrero de 2012
Fecha para mi nuevo libro Quien vigila tus sueños
Ya hay fecha probable de publicación para mi nuevo libro. Es el número trece. Quien vigila tus sueños saldrá en septiembre. ¡Qué larga espera! Después llega la ilusión de ver el libro en tus manos. Salvando las enormes distancias y aunque todo el mundo utilice ese simil, es igual que un parto. Los padres desean ver la cara de su hijo. Pero aún queda mucho trabajo por delante. Hay que refinar la novela, volverla a trabajar, dar los últimos retoques para estar más contento con el resultado. En esta ocasión no me puedo quejar, habrá pasado algo más de un año desde que empecé a escribirla hasta que se publique. Os dejo el enlace por si queréis leer de nuevo el primer capítulo. Os recuerdo que cambié el título. En un principio de iba a titular Los guardianes de los sueños.
domingo, 11 de diciembre de 2011
Quien vigila tus sueños
Ya sabéis que tenía que cambiar el título a la novela El guardián de los sueños. Finalmente, el título que más nos ha gustado a la editorial Brief y a mí ha sido Quien vigila tus sueños. Espero que os parezca bien. Esta ha sido al eleccción porque una parte interesante de la acción la llevan a cabo las madres de los dos jóvenes protagonistas. Ellas vigilan los sueños de sus hijos, que se han convertido en una auténtica pesadilla en el hospital. Aún no tengo noticias de cuándo será la publicación, pero espero que no se alargue mucho. Ya os iré informando.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
El guardián de los sueños tiene editorial
Hoy he recibido la noticia de que la editorial Brief me publicará El guardián de los sueños. ¡Qué alegría! El problema ahora es el título. Coincide con el de otra novela, lo cual me lleva a la difícil tarea de cambiarlo. Como ya he hecho antes, os pido vuestras sugerencias. Os prometo un ejemplar de la novela cuando salga a la luz, solo por que me digáis títulos. Si no recordáis bien, podéis leer el primer capítulo en el blog. Pincha aquí. El resumen es el siguiente. Un chico y una chica entran en otra dimensión tars recibir la visita de Gram, un enano burlón. Allí se encontrarán aun escritor famoso y egocéntrico con el que intentarán regresar con la ayuda de un libro de bestias. Las idelias, los cienfuegos, las carnelias y la relaidad serán sus peores enemigos. Recibirán una gran ayuda de sus madres, pues en el mundo real, tendrán que investigar la mejor froma de sacarlos de los sueños.Espero vuestra ayuda.
lunes, 20 de junio de 2011
Primer capítulo de Los guardianes de los sueños

Os dejo el primer capítulo de Los guardianes de los sueños. Me sirve para animarme, pues estoy llegando al final y la cuesta se ha empinado. A veces, la mano corre por el teclado, otras veces, como ahora, el dedo lo golpea tecla a tecla.
Capítulo I
Francis se disponía a entrar en casa armado con el paraguas. Para él, se trataba de una gran espada de hoja finísima. En la otra mano sostenía la mochila, su mejor escudo ante los posibles ataques. Su mente se encontraba en tensión. No le cogerían desprevenido. Si la visión de la otra noche no fue solo un sueño, como a veces deseaba pensar, necesitaba tomar las precauciones necesarias.
Abrió la puerta con la llave, muy despacio. Intentaba hacer el menor ruido posible. Las bisagras oxidadas le delataron.
- ¡Buenas tardes! –gritó su madre desde la cocina. Su voz se diluía ante el estridente sonido de la Termomix.
Otra vez puré, pensó el joven. En quince años no se había acostumbrado ni al olor ni al sabor. Un aroma empalagoso y caliente envolvía el aire de la casa.
- Hola, mamá.
En unos segundos atravesó el pasillo. A lo lejos, oyó a su madre preguntando por las clases. Mejor no hablar, pensó Francis. Sus compañeros le tachaban de infantil. Si supieran ellos lo que sucedió en su habitación la última noche... Pero no pensaba contárselo a nadie. Ni siquiera a Alba, quizá la única que se acercaba a él en los recreos.
De nuevo se encontró ante otra puerta. Abrió deprisa. Por un instante había olvidado las precauciones. Aunque aún llevaba encima el paraguas, este apuntaba hacia el suelo y la mochila ya volaba por los aires hacia su escritorio, gesto que utilizaba para mostrar su cansancio.
Fue en ese momento cuando apareció la avispa. Francis intentó golpearla con su paraguas. Difícil acertarla en pleno vuelo. Abrió la ventana y quiso llevarla hasta allí. Nada. No hubo forma.
Comenzó a atacarle y tuvo que coger de nuevo la mochila. El escudo lo protegió del primer ataque. No así del segundo. Sintió que su mejilla ardía. Imposible. La avispa cada vez adquiría un tamaño mayor. Si seguía creciendo alcanzaría las dimensiones de un gorrión en escasos segundos.
Un movimiento de su improvisada espada barrió la estantería. Los libros arrastraron la hucha de cerámica con forma de vaca y estalló en mil pedazos contra el suelo. Las monedas rodaron por el suelo del parquet de toda la habitación. Algunas se refugiaron bajo la cama nido.
La vista no le engañaba. Se enfrentaba a un dragón del tamaño de una urraca. Su enemigo lanzó una pequeña llamarada para confirmarlo, igual que si fuera un mechero. Los dibujos que Francis tenía sobre su mesa comenzaron a arder. El aviso que había recibido aquella noche se cumplía. Su misión ahora tenía sentido. Dejó de sentirse como un niño. El paraguas buscaba dar un golpe fatídico a aquella terrible bestia. Falló. Se agachó a tiempo para evitar el fuego del dragón. La mochila recibió el impacto y se ennegreció por el fogonazo.
Sus últimas dudas se desvanecieron. En su mano derecha sintió un mayor peso. Una espada de hierro brillaba ante los rayos de sol que entraban por la ventana. Amagó con su escudo, azul como el mar, hacia la derecha.
Ante el movimiento del dragón para evitar el golpe, Francis aprovechó para hacer girar su arma describiendo un semicírculo. El filo aguzado cortó en dos a la fiera. En ese momento, su tamaño alcanzaba al de un conejo. La bestia aún se retorció en el suelo. La cola lo golpeaba una y otra vez. Por fin cesó. Un charco verde consumía el parquet. Dejaba un filo de humo que ascendía lentamente, como los restos de un gran incendio controlado.
La termomix cesó en su ruido estridente. Fue entonces cuando Francis reparó en el desastre de su habitación. Los libros ofrecían sus páginas dañadas hacia el techo de la estancia. Los restos de la hucha se mezclaban con ellos. Las monedas también. El joven intentó amontonarlo todo con su espada. El escudo le servía de recogedor. Intentaba hacerlo guardando el mayor silencio posible.
A pesar de sus cuidados, oyó los pasos de su madre aproximándose por el pasillo. Venía murmurando algunas palabras. Pronto abriría la puerta. El pomo comenzó a girar. No había forma de evitar que descubriera aquella catástrofe. Francis se situó detrás de la puerta para tapar con su cuerpo la mayor parte de la habitación.
- ¿Qué haces, hijo? Espero que hayas empezado ya con los deberes.
- Sí, no te preocupes.
Su madre se puso de puntillas para alcanzar con su vista el escritorio. Vio un libro sobre él, abierto y con un bolígrafo entre sus páginas.
Francis levantó la mano con el ánimo de cubrir más la habitación. El paraguas casi golpea la cabeza de su madre.
- ¿Qué haces con eso en la mano? ¿No sabes dónde está el paragüero?
Francis no podía creérselo, su espada se había transformado de nuevo.
- Déjame pasar, anda, que tengo que sacar la ropa que hay sobre tu cama.
El joven se retiró. Había fracasado. Agachó la cabeza en un último intento de encubrir lo que allí había sucedido.
- Así me gusta que esté tu habitación. Ordenada.
Francis vio con asombro que allí no había sucedido nada, que todo se encontraba en su lugar. La hucha estaba intacta. En el suelo de parquet sólo vio la mochila.
- Mi tiempo me lleva tenerla tan bien, mamá.
Su madre se fue otra vez a la cocina. El chico decidió tumbarse en la cama. Debía ordenar sus ideas. Miles de dudas habían surgido de nuevo en su cabeza.
Francis se disponía a entrar en casa armado con el paraguas. Para él, se trataba de una gran espada de hoja finísima. En la otra mano sostenía la mochila, su mejor escudo ante los posibles ataques. Su mente se encontraba en tensión. No le cogerían desprevenido. Si la visión de la otra noche no fue solo un sueño, como a veces deseaba pensar, necesitaba tomar las precauciones necesarias.
Abrió la puerta con la llave, muy despacio. Intentaba hacer el menor ruido posible. Las bisagras oxidadas le delataron.
- ¡Buenas tardes! –gritó su madre desde la cocina. Su voz se diluía ante el estridente sonido de la Termomix.
Otra vez puré, pensó el joven. En quince años no se había acostumbrado ni al olor ni al sabor. Un aroma empalagoso y caliente envolvía el aire de la casa.
- Hola, mamá.
En unos segundos atravesó el pasillo. A lo lejos, oyó a su madre preguntando por las clases. Mejor no hablar, pensó Francis. Sus compañeros le tachaban de infantil. Si supieran ellos lo que sucedió en su habitación la última noche... Pero no pensaba contárselo a nadie. Ni siquiera a Alba, quizá la única que se acercaba a él en los recreos.
De nuevo se encontró ante otra puerta. Abrió deprisa. Por un instante había olvidado las precauciones. Aunque aún llevaba encima el paraguas, este apuntaba hacia el suelo y la mochila ya volaba por los aires hacia su escritorio, gesto que utilizaba para mostrar su cansancio.
Fue en ese momento cuando apareció la avispa. Francis intentó golpearla con su paraguas. Difícil acertarla en pleno vuelo. Abrió la ventana y quiso llevarla hasta allí. Nada. No hubo forma.
Comenzó a atacarle y tuvo que coger de nuevo la mochila. El escudo lo protegió del primer ataque. No así del segundo. Sintió que su mejilla ardía. Imposible. La avispa cada vez adquiría un tamaño mayor. Si seguía creciendo alcanzaría las dimensiones de un gorrión en escasos segundos.
Un movimiento de su improvisada espada barrió la estantería. Los libros arrastraron la hucha de cerámica con forma de vaca y estalló en mil pedazos contra el suelo. Las monedas rodaron por el suelo del parquet de toda la habitación. Algunas se refugiaron bajo la cama nido.
La vista no le engañaba. Se enfrentaba a un dragón del tamaño de una urraca. Su enemigo lanzó una pequeña llamarada para confirmarlo, igual que si fuera un mechero. Los dibujos que Francis tenía sobre su mesa comenzaron a arder. El aviso que había recibido aquella noche se cumplía. Su misión ahora tenía sentido. Dejó de sentirse como un niño. El paraguas buscaba dar un golpe fatídico a aquella terrible bestia. Falló. Se agachó a tiempo para evitar el fuego del dragón. La mochila recibió el impacto y se ennegreció por el fogonazo.
Sus últimas dudas se desvanecieron. En su mano derecha sintió un mayor peso. Una espada de hierro brillaba ante los rayos de sol que entraban por la ventana. Amagó con su escudo, azul como el mar, hacia la derecha.
Ante el movimiento del dragón para evitar el golpe, Francis aprovechó para hacer girar su arma describiendo un semicírculo. El filo aguzado cortó en dos a la fiera. En ese momento, su tamaño alcanzaba al de un conejo. La bestia aún se retorció en el suelo. La cola lo golpeaba una y otra vez. Por fin cesó. Un charco verde consumía el parquet. Dejaba un filo de humo que ascendía lentamente, como los restos de un gran incendio controlado.
La termomix cesó en su ruido estridente. Fue entonces cuando Francis reparó en el desastre de su habitación. Los libros ofrecían sus páginas dañadas hacia el techo de la estancia. Los restos de la hucha se mezclaban con ellos. Las monedas también. El joven intentó amontonarlo todo con su espada. El escudo le servía de recogedor. Intentaba hacerlo guardando el mayor silencio posible.
A pesar de sus cuidados, oyó los pasos de su madre aproximándose por el pasillo. Venía murmurando algunas palabras. Pronto abriría la puerta. El pomo comenzó a girar. No había forma de evitar que descubriera aquella catástrofe. Francis se situó detrás de la puerta para tapar con su cuerpo la mayor parte de la habitación.
- ¿Qué haces, hijo? Espero que hayas empezado ya con los deberes.
- Sí, no te preocupes.
Su madre se puso de puntillas para alcanzar con su vista el escritorio. Vio un libro sobre él, abierto y con un bolígrafo entre sus páginas.
Francis levantó la mano con el ánimo de cubrir más la habitación. El paraguas casi golpea la cabeza de su madre.
- ¿Qué haces con eso en la mano? ¿No sabes dónde está el paragüero?
Francis no podía creérselo, su espada se había transformado de nuevo.
- Déjame pasar, anda, que tengo que sacar la ropa que hay sobre tu cama.
El joven se retiró. Había fracasado. Agachó la cabeza en un último intento de encubrir lo que allí había sucedido.
- Así me gusta que esté tu habitación. Ordenada.
Francis vio con asombro que allí no había sucedido nada, que todo se encontraba en su lugar. La hucha estaba intacta. En el suelo de parquet sólo vio la mochila.
- Mi tiempo me lleva tenerla tan bien, mamá.
Su madre se fue otra vez a la cocina. El chico decidió tumbarse en la cama. Debía ordenar sus ideas. Miles de dudas habían surgido de nuevo en su cabeza.
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